
"Si digo que los mejores cuatro días de mi vida los he pasado contigo, puede que exagere; pero aún así no encuentro otra forma para expresar la infinita gratitud que me invade el pecho cuando pienso en todas las cosas que me has hecho sentir. No sabría decir si te has comportado así conmigo, tan dulcemente, estos días, tan sólo porque te sobraba el amor que dejaste en tu anterior relación y casualmente yo pasaba por ahí... o porque realmente sientes algo fuerte y verdadero por mí. Esta duda me estremece. Simplemente, quiero saber.
Imposible. Esa es la palabra que estaría en boca de cualquiera al que le cuentes lo que ha ocurrido entre nosotros en tan brevísimo tiempo.
¿Tú lo crees así? ¿Te ha merecido la pena dármelo todo durante éste tiempo para que ahora sea "imposible"?
Te diré que sí es difícil, pero que me niego a creer que es imposible.
Quiero que me quieras. Quiero tenerte. Tener que ir a visitarte. Que me eches de menos cuando estés solo por la noche en la cama. Que prefieras vender tu alma al Diablo antes que volverme a perder. Que sueñes conmigo. Que vivas por mi. Yo viviría por ti.
Porque...
Al fin te he encontrado. He encontrado a alguien por quien darlo todo. No me había sentido así jamás y quiero explotar éste sentimiento.
Pero...
No sé por qué, poco a poco te desvaneces. Tu atención se fija en otras cosas; tu mente se separa de mí, esos pensamientos, se esfuman. Tu vida se mueve y, simplemente, te dejas llevar. El tramo de corriente donde aparecí yo cada vez se adivina mas borroso y lejano entre mil experiencias más. Así es el río. Así es el juego.
Y todo esto viene a ser por la incertidumbre. Por esa manía que me hace permanecer en el gris- Nunca Blanco. A veces Negro. Si no, Gris."
Qué cosas pasan.
P.d: no hace falta hacer congeturas sobre esta carta que, desdeluego, en mí no se basa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario