sábado, 24 de enero de 2009

Got The Time.



*






Capítulo II.


El viento juega con mis cabellos.
Te dejas el pelo largo y eso es lo que pasa. A mi no me gusta, aunque, por lo visto es algo estupendo.

En una película jugaban con ésta baza a menudo. Una bonita chica, desesperada, mira al infinito mientras se le enreda el pelo. Es genial. A ella se lo desenredan con cuidado después. ¿Y a ti?

Esa es otra de las ventajas que tenía el pelo corto.
En cuanto descuidas las cosas, crecen y se enredan. Aunque tú no tomes partida en ello.


Hace unos meses te encantaba, en teoría, ese viento frío y todo lo demás. El frío, el invierno. Era genial, ¿no?
¿Y por qué ya no?
Cuando estabas arropada (o al menos así te sentías) ni siquiera lo notabas. Ahora, sin embargo, te llega hasta los huesos. El agua es absorbida por tu piel hasta encharcarte por dentro. El frío seco te quema la piel.
Por mucho que te tapes, jamás volverás a sentirte tan cubierta. ¿Es eso?


¿Qué vas a hacer?




*























- ¿De qué dices que nos conocemos?

- Tropezaste conmigo en la panadería.
- Me atraganté.
- Y perdí los 90 céntimos de mi palmera de chocolate.
- Porque, no fui capaz de sugetarla y se me cayó al suelo.
- ¿Cómo eres capaz de olvidarlo?







*

lunes, 19 de enero de 2009

HURRY UP PLEASE IT'S TIME


*

Capítulo I.



Levántate una mañana de niebla. No importa si tienes sueño. No importa si llueve.

Levántate.


Muchas cosas no te gustan... ¿Qué más da? De repente tropiezas con algo... Si ese día de niebla, lluvia y falta de descanso no hubieses puesto un pie en el suelo, no lo habrías encontrado.




Caminas, sin más. No esperas novedades. Sólo llueve y tus ideas no dan tregua a tus cansados ojos que no pierden la ocasión de cerrarse y pestañean más de dos mil veces por minuto. Los objetos pasan ante tus narices sin demora, a tu paso, rápido pero seguro, no quieres llegar tarde. Piedra, piedra, piedra, niño, perro, piedra, madre y niño, piedra.

No es que no te importe nada. No es tu culpa. Es, simplemente, que lo que hay fuera no es interesante.




No te engañas, sabes que tal desencanto es propio de tu agradable juventud, pero igualmente te sumerges en ese desalentador pensamiento de “lo aburrido que es todo”.



Das los Buenos Días y te sientas en tu silla. Entras en calor y te das cuenta de que, eh, no es tan malo, porque en clase te lo pasas bien. Tus amigos son tus amigos, aunque a veces te sientas capaz de matarlos con tus propias manos. Con 17 años la vida es algo más que curiosa.



En tan sólo unos segundos, a tu alrededor se para el tiempo y piensas: Aquí nadie sabe lo que yo sé; aquí nadie sabe lo que pienso de su carácter, de su vida, de sus amigos; aquí nadie sabe lo que pienso de mi.

Bajas de las nubes y te vas al recreo.

Bajas las escaleras y, sin previo aviso, las mariposas bajan contigo. Oh, ¿Se dará la casualidad de verte hoy?











*

*

*

*

*

*

















“ II. A Game Of Chess “


My nerves are bad-tonight. Yes, bad. Stay with me.


‘Speak to me. Why do you never speak. Speak.


‘What are you thinking of? What thinking? What?


‘I never know what you are thinking. Think.’



I think that we are in rats’ alley


Where the dead men lost their bones.



‘What is that noise?’


The wind under the door.


‘What is that noise now? What is the wind doing?’


Nothing again. Nothing.



‘Do you know nothing? Do you see nothing? Do you


remember


‘Nothing?’



I remember


Those are pearls that were in his eyes.


‘Are you alive, or not? Is ther nothing in your head?’







*