lunes, 22 de diciembre de 2008



*



"Me torturas:

Eres bueno, amable, atento, paciente, tranquilo. Y con todo ello, que en apariencia es pacífico, me torturas.


Me gustabas tanto... Mi vida tenía dos dimensiones: en la primera era feliz, en la segunda te anhelaba. Tú ni te enterabas, porque, además de todas esas cosas, eres despistado, tímido...


¿Piensas que todas esas horas eran en vano? ¿Crees que con cualquiera duraría despierta tantas noches hasta la mañana siguiente? El problema no es si lo piensas o no ahora, sino si lo pensabas entonces. Tenía una obsesión contigo... absoluta. Y tú ciego ante mi desesperación. No me importa ahora, la verdad.


No sé qué te llevó a acabar dándome la mano, pero el caso es que, quizá, fue tarde. El día que terminé con él, tú deberías haber estado allí. Y ahora soy yo la que no está ahí.

Me esforzaba tanto... Me esforzaba un montón en llamar tu atención cada día. Porque me gustabas. Y hasta que decidiste que era suficiente y me besaste... pff, un siglo después.


¿Y ahora qué hago? Estoy cansada. Todo ese esfuerzo me ha dejado desencantada. Cualquiera que ahora intenta acercarse a mi lo único que obtiene es una respuesta borde o alguna otra cosa peor. Pero, joder, yo no quería que tú fueses uno más. Para ti tenía un lugar especial. Ahora ya no sé volver allí, no sé dónde está, se borraron las huellas que dejé.


Te parecerá algo estúpido esto que hago. Te parecerán sólo palabras o un intento malo de expresión... pero para mi es importante. Ya me he cansado de tragármelo. Me es necesario decírtelo, aunque sea tarde. Decirte todas esas cosas que no te dije. No soy una pastelosa, no quiero dar caries a nadie, pero es que no aguanto más. Creo que alguna vez me enamoré de ti. Y creo que tú ya lo sabías y lo supiste.



Por todo esto, me torturas. Me tortura ésta situación. Me tortura haber perdido ese momento. Y me tortura no saber exactamente por qué.

Creo que por todo esto es por lo que me vuelvo esquiva. No entiendo muy bien mis sentimientos.



Lo siento, me da mucho miedo perderte."



*
















"And sometimes you don’t say a thing for a long while.

And the ships off shore hold stories that we’d make.
And sometimes we are held at bay by these miles.
But less of you is more than I can take.

(FSF)".

















Puagh.


miércoles, 3 de diciembre de 2008

"Diario de un Condenado"


.01/12/2008.


"Sabiendo lo que soy. Así es como he comenzado a practicar definiciones sobre mi situación.
No soy una persona. Admitirlo es el primer paso. Mis características no concuerdan con el concepto "persona" ya establecido. Ahora: ¿por qué? ¿No soy una persona por lo que siento? ¿No soy una persona por lo que hago sentir? ¿No soy una persona por lo que me hago sentir? FALSO. A toda persona le ocurre esto. Quizá, no soy persona simplemente por el hecho de preguntarme esas tres cuestiones tan simples... Igual de FALSO. Hay más de éstas que lo hacen. ¿Será la filosofía de vida que sigo, pero que no acabo de comprender, la que me hace ver como me pierdo en mi? ¿Por qué es así? X.

Pregúntate ahora qué ven esas personas cuando te miran... ¿Qué ven? ¿Es lógico preguntarme y no preguntarles?
Lo evidente es que esa respuesta jamás me abordará. De esta manera no voy a conseguir nada.
No hay más remedio que mirarse. Aunque sea a través de otros ojos. Un reflejo. Al fin y al cabo es el propio. Uno mismo le da forma.

Entonces... ¿Por qué te condenas? ¿Te lo mereces?
Al condenado le gusta sufrir. Siendo así no preguntaré un por qué sino un qué: qué clase de sensación placentera invade al condenado.

Porque, habiendo estudiado las posibilidades, sabiendo lo que hay, toman los caminos menos propicios, con más agujeros. Y no gusta. No gusta pero agrada.
¿Te sientes vivir? ¿Te sientes protagonista? Pero, ¿todo esto a costa de qué o de quienes? ... ¿No lo entiendes? ¿Cuándo va a cobrarte factura?

Puede ser esto tan sólo una manera de llamar atenciones.
Uno ha de saber cuando parar. Has de saber hasta qué punto sufres (o haces sufrir... todo con el mismo fin, ya que no torturas en vano, torturas para sufrir tú también) por gusto.
¿Y si se te va de las manos?





Ojalá alguien lo entienda. Ojalá cada una de estas lineas no resulten un desvarío.

¿Quién es el que vive engañado? ¿Quién es el que vive engañándose?




Lo mismo te digo tonterías, ¿eh?"